INFORMACION GENERAL SOBRE LA GANADORA DEL PREMIO EDELSTAM 2018: LI WENZU

 

Li Wenzu nació el 5 de abril 1985, en Badong, provincia de Hubei, donde completó su educación secundaria. A la edad de 24 años se mudó a Beijing para encontrar trabajo. Allí conoció a su futuro esposo y se casaron un año después. Su esposo, Wang Quanzhang, es un abogado chino especializado en derechos humanos, que ha defendido a activistas, a víctimas de confiscaciones de tierras y perseguidos, y que alguna vez ha defendido adeptos del movimiento espiritual Falun Gong. Wenzu estaba satisfecha con su vida como ama de casa hasta la fecha de la desaparición de Wang Quanzhang.

Durante varios días a partir del 9 de julio 2015, más de 200 abogados chinos de derechos humanos y activistas, fueron detenidos o interrogados en la represión policial de la profesión legal mas grande en la historia reciente, conocido como la “Campaña 709”. The China Human Rights Lawyers Concern Group, estima que 319 abogados, activistas y personas asociados con ellos, fueron interrogados, detenidos o “desaparecieron” en la represión policial. Inicialmente, muchos de los abogados y activistas detenidos fueron privados del derecho a comunicar con el exterior y sus familias no recibieron ninguna información sobre su bienestar y paradero. La mayoría entre ellos fueron posteriormente liberados bajo fianza, mientras que algunos han sido condenados por diferentes delitos y sentenciados con hasta siete años de prisión.

Sin embargo, la situación de Wang Quanzhang es diferente ya que para él no se ha anunciado ninguna fecha de juicio. Por tal motivo él es el último prisionero de la “Campaña 709” que se encuentra en un limbo judicial. El régimen chino le han acusado de “subversión del poder del estado”, un delito “comodín”, que se ha utilizado reiteradamente para perseguir a las personas y organizaciones consideradas como amenazas contra un estado de partido único que se mantiene con mano de hierro. De hecho, el único objetivo de Wang Quanzhang y sus colegas ha sido defender a los marginados y promover el estado de derecho en la República Popular China. Según el Chinese Human Rights Concern Group, durante su arresto Quanzhang fue torturado con descargas eléctricas.

Li Wenzu y Wang Qiaoling (la esposa del abogado de los derechos humanos Li Heping), fueron las primeras miembros del grupo que más tarde se ha conocido, debido a sus actividades, como “La Familia 709”. Como defensoras en primera línea, ellas se han cuidado activamente de las familias de los detenidos durante la “Campaña 709”, intentando entender sus necesidades y apoyándoles de cualquier manera posible. Al fin de lograr este objetivo, Li Wenzu y Wang Qiaolong, han viajado por todo lo largo y ancho del país. En varias ocasiones han sido detenidas por haber visitado a determinados familiares de los otros abogados de derechos humanos y han logrado movilizarlos para ponerse en acción. “Esto ha sido un gran cambio. Afrontando solas estas circunstancias, teníamos mucho miedo. Pero juntas podemos apoyarnos mutuamente. Esto ha sido una gran ventaja para nosotras”, dice Li Wenzu.

La Sra. Li Wenzu ha tenido un rol destacado y fundamental en la “Familia 709”, desarrollando campañas creativas y contribuyendo en fomentar la característica del activismo del grupo. Ella es la persona que une el grupo con su buen sentido de humor y su energía positiva.

La “Familia 709” ha aprovechado las vías legales en un esfuerzo para encontrar justicia y consecuentemente se ha involucrado en el lobby de lideres y diplomáticos internacionales, expresándose valiente, no solo sobre sus asuntos personales, sino también sobre el alarmante estado de los derechos humanos en general en la República Popular China.  De esa manera, la Sra. Li Wenzu y los otros miembros de la “Familia 709”, incluyendo sus padres e hijos, se han visto sometidos a intensa presión de las autoridades.

Desde hace ya más tres años, Li Wenzu ha venido presentando a la policía varias docenas de peticiones al amparo del derecho de libertad de información para conocer la situación de su esposo, solicitudes que le han sido devueltas sin respuesta. Adicionalmente, ella ha visitado cada semana la oficina de denuncias del Tribunal Supremo Popular en Beijing, también sin éxito. En vez de responder a sus peticiones, las autoridades la han puesto bajo una vigilancia constante. En consecuencia, ella ha respondido con la iniciación incansable de numerosos  procesos legales contra el Departamento de la Seguridad Publica.

Junto con otros miembros de la “Familia 709”, Li Wenzu ha organizado varias campañas importantes como “La Manifestación del Balde Rojo” que tuvo lugar el 7 de julio 2017, delante de la Procuraduría Suprema Popular en Beijing. Durante la manifestación “El Balde Rojo”, las esposas de los detenidos abogados de derechos humanos se concentraron delante de la Procuraduría vestidas en ropa roja llamativa con accesorios y baldes rojos, el color del amor y la alegría, para promocionar sus demandas de información y de acceso a los prisioneros. Sobre sus vestidos habían impreso los nombres de sus maridos y mensajes de amor. Todos los participantes en la protesta fueron finalmente detenidos y algunos severamente golpeados. No se permitió el acceso de diplomáticos a la Procuraduría.

Su lema durante la protesta fue “Dejemos el tocador y enfrentemos a los matones”. El 2 de abril de 2018, para marcar el día 1,000 desde la desaparición de su marido, Li Wenzu organizó una larga marcha desde Beijing hasta Tianjin en la busca de su esposo, vestida con una chaqueta en la que había impreso el texto “detenido durante 1000 días”. Muchas otras esposas y activistas se unieron a ella en la marcha. En la quinta jornada de la marcha, la Sra. Li Wenzu fue interceptada y detenida por policías no uniformados en Tianjin, siendo liberada más tarde. Sin embargo, esa noche, personal de seguridad la trasladaron a la fuerza a Beijing, poniéndola bajo arresto domiciliario.

La Sra. Li Wenzu ha pagado un precio alto por su activismo humanitario. Ella ha sido arrestada y detenida en los dos movimientos, “El Balde Rojo” y en “La Larga Marcha de Libertad”. Al hijo de la pareja no le ha sido permitido matricularse en el colegio. Los amigos que han intentado de visitarla durante su arresto domiciliario han sido golpeados. Ella ha sido constantemente acosada y perseguida por las autoridades, y ha sido forzada repetitivamente de dejar apartamentos alquilados donde buscaba refugio. Pero ella se ha negado a darse por vencida. Gracias a los esfuerzos incansables de Li Wenzu y de los otros miembros de las familias, numerosos de los abogados y activistas han sido liberados, aunque algunos de ellos han sido condenados a penas de prisión. El esposo de Li Wenzu es el único del cual no hay noticias. Respecto de él no ha sido organizada o anunciada ninguna audiencia.

 

La solidaridad y la organización de los miembros de las familias ha sido determinante en generar conciencia internacional de la “Campaña 709”, lo que a su vez ha restringido las posibilidades de las autoridades para cometer los peores abusos.

Algunas de las esposas de los abogados detenidos han sido obligadas a dejar sus apartamentos cuando los propietarios fueron advertidos par el Departamento de la Seguridad Publica, habiéndose convocado además a familiares directos y amigos para recabar su silencio y conformidad. Los abogados y activistas que han sido liberados siguen monitoreados de cerca y apartados de sus amistades y colegas.

Según el articulo que fue publicado el 5 de abril 2018 en The Hong Kong Free Press, sobre la marcha de Li Wenzu, “los tribunales del país están firmemente controlados por el partido, y a menudo se utilizadan como evidencia confesiones forzadas, y se dicta veredicto de culpabilidad en más del 99,9 por ciento de los casos criminales.”

 

En su informe del julio 2017, “China: En el Aniversario de “709”, La Represión Judicial Continua”, Human Rights Watch declara que la organización ha documentado desde hace tiempo el uso de la tortura por el Gobierno chino, lo que constituye una violación de sus obligaciones con arreglo a la Convención contra la Tortura y otros tratados internacionales. Golpizas, privación prolongada de sueño, aislamiento por tiempo indefinido, y amenazas a los familiares son técnicas comunes usado por las autoridades chinas que pueden causar un daño fisico y psicológica de largo plazo.

Las autoridades chinas continúan acosando e intimidando a los abogados que representan a los abogados y las activistas de 709, frecuentemente ordenándoles no hablar a los medios y amenazando con revocar las licencias de sus abogados. Las autoridades judiciales han descalificado por lo menos cuatro abogados– Lin Qilei el abogado de Xie Yang, Tan Chenshou el abogado de Jiang Tianyong, Yu Wensheng el abogado de Wang Quanzhang, y Liang Xiaojun el abogado de Xie Yani-para pasar la evaluación anual de los abogados en China, incapacitándoles efectivamente…

Desde el enero 2017, después de que los abogados y activistas liberados han hecho público el trato recibido bajo custodia, se han conocido detalles de las torturas a las que fueron sometidos. Algunos de los detenidos han declarado que la policía los obligó a tomar una medicina desconocida que les causó dolores musculares y visión borrosa. Algunos han relatado cómo estuvieron esposados y encadenados, sujetos a una cadena de hierro que los imposibilitaba ponerse de pie o acostarse estirados, incluso mientras dormían. Adicionalmente estaban confinados en soledad, teniendo prohibido durante meses salir de sus celdas.

Durante las entrevistas transcritas por sus abogados, un abogado de los derechos humanos dice que fue interrogado día y noche por los agentes de seguridad que lo golpeaban y pateaban, soplaban humo en su cara y le forzaban a estar sentado en una misma posición más de 20 horas continuas. En su liberación en enero 2017, después de 18 meses de detención secreta y tortura, él ha mostrado señales de un severo trauma mental.

Desde entonces, el abogado de Quanzhang, Yu Wensheng, ha sido detenido y acusado de haber incitado a la subversión del poder del estado.

Según un informe de Reuters, la Unión Europea ha rogado a la Republica Popular China la  liberación de activistas durante la 36ª ronda del Dialogo de Los Derechos Humanos UE-China, que tuvo lugar en Beijing el 9-10 julio de 2018.

En una carta abierta a Su Excelencia el Sr. Xi Jinping, el presidente de la Republica Popular de China, fechada el 8 de febrero 2018, el Instituto de Los Derechos Humanos del Colegio Internacional de Abogados  (ILDHCIA) ha solicitado el cese de la persecución de los abogados de los derechos humanos en China, y la adhesión a los instrumentos legales internacionales que protegen la independencia de los profesionales legales.

Escrito por los copresidentes del (ILDHCIA), el ex Asesor Jurídico de las Naciones Unidas y Secretario General Adjunto de Asuntos Legales, Embajador (retirado) Hans Corell, y el Honorable Michael Kirby AC CMG, ex Magistrado Australiano, la carta expresa “preocupaciones serias a las interferencias injustificadas de las responsabilidades profesionales de los abogados.” Perturbados por el numero de abogados de los derechos humanos y activistas que han sido dados de baja, detenidos, interrogados o acusados desde julio de 2015, los copresidentes concluyen, describiendo la situación como “una intrusión inaceptable en la independencia de la profesión jurídica, que perjudica el estado de derecho y amenaza los principios democráticos.