{"id":1400,"date":"2017-11-28T14:24:04","date_gmt":"2017-11-28T13:24:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.edelstam.org\/?page_id=1400"},"modified":"2017-11-28T14:24:04","modified_gmt":"2017-11-28T13:24:04","slug":"laureate-2016","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.edelstam.org\/es\/premio-edelstam\/laureate-2016\/","title":{"rendered":"Laureate 2016"},"content":{"rendered":"<p><strong>INFORMACI\u00d3N GENERAL SOBRE EL GANADOR DEL PREMIO EDELSTAM 2016: <\/strong><strong>JUAN GUZM\u00c1N TAPIA <\/strong><\/p>\n<p>Juan Guzm\u00e1n Tapia naci\u00f3 en el seno de una familia de diplom\u00e1ticos chilenos en San Salvador, El Salvador, el 22 de abril de 1939. Guzm\u00e1n fue juez y magistrado, y actualmente se desempe\u00f1a como abogado ejerciente. Obtuvo su t\u00edtulo de Derecho en la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Chile, Santiago.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-1397\" src=\"http:\/\/www.edelstam.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/IMG_8549.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"455\" srcset=\"https:\/\/www.edelstam.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/IMG_8549.jpg 600w, https:\/\/www.edelstam.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/IMG_8549-300x228.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p>El 11 de septiembre de 1973, el general Augusto Pinochet tom\u00f3 el poder con la ayuda del ej\u00e9rcito de Chile. Al presidente democr\u00e1ticamente elegido, Salvador Allende le fue prometido un salvoconducto para abandonar el palacio presidencial, pero se neg\u00f3 a abandonarlo.En vez de eso, inst\u00f3 al pueblo de Chile a trav\u00e9s de la radio a defender el gobierno democr\u00e1tico dando a conocer su decisi\u00f3n de permanecer en La Moneda defendi\u00e9ndolo con su vida.<\/p>\n<p>La Fuerza A\u00e9rea bombarde\u00f3 la casa de gobierno, y el presidente Allende fue encontrado muerto. Todav\u00eda hoy se debate si su muerte fue un suicidio o si el Ej\u00e9rcito le quit\u00f3 la vida. El ej\u00e9rcito tom\u00f3 el poder en el pa\u00eds despu\u00e9s del golpe de Estado el 11 de septiembre de 1973 y el que hab\u00eda sido comandante en jefe, el general Augusto Pinochet, asumi\u00f3 el papel de jefe del Estado de Chile. La asunci\u00f3n del poder por parte del dictador se formaliz\u00f3 el 17 de junio de 1974 a trav\u00e9s del &#8220;Decreto-Ley 527&#8221;, mediante el cual Pinochet fue nombrado m\u00e1ximo jefe ejecutivo de la naci\u00f3n, convirti\u00e9ndose as\u00ed en el Presidente de la Rep\u00fablica de Chile.<\/p>\n<p>Su primera obra ser\u00eda, nuevamente a trav\u00e9s de un decreto, instaurar una ley marcial que durar\u00eda hasta el 2 de enero de 1987. Incluso antes del golpe, quienes lo perpetraron hab\u00edan preparado lugares que funcionar\u00edan como campos de concentraci\u00f3n y centros de tortura. Trajeron interrogadores y expertos en tortura de otros pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina. La CIA brind\u00f3 asesoramiento y apoyo, lo que dio como resultado la &#8220;Operaci\u00f3n C\u00f3ndor&#8221;, una campa\u00f1a de represi\u00f3n pol\u00edtica y terror estatal que involucr\u00f3 operaciones de inteligencia y asesinato de opositores. La tortura brutal fue institucionalizada como un m\u00e9todo para que los militares recuperaran informaci\u00f3n y abatir a &#8220;marxistas&#8221; y &#8220;terroristas&#8221;. Estos expertos ayudaron a interrogar a sus compatriotas encarcelados en el Estadio Nacional.<\/p>\n<p>La desaparici\u00f3n de personas fue utilizada sistem\u00e1ticamente. En respuesta, varias organizaciones dentro de las Iglesias se fusionaron, familiares y abogados de derechos humanos se reunieron, y trabajaron voluntariamente para recoger testimonios de v\u00edctimas y familiares de desaparecidos. Una organizaci\u00f3n, la &#8220;Vicaria de la Solidaridad&#8221;, trabaj\u00f3 para reunir informaci\u00f3n y pruebas acerca del paradero de las personas desaparecidas. Los tribunales de Chile recibieron cientos de expedientes y solicitudes de investigaci\u00f3n, llamadas <em>habeas corpus<\/em>, de familiares y organizaciones que trabajaron incansablemente con el objetivo de hacer comparecer ante la justicia a los responsables de los cr\u00edmenes contra los derechos humanos. Pero todas las denuncias fueron rechazadas durante la dictadura y ninguna medida fue tomada.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, en 1998, cuando los militares hab\u00edan dejado el poder y un gobierno elegido democr\u00e1ticamente estaba instaurado, el juez Guzm\u00e1n en la Corte de Apelaciones de Chile recibi\u00f3 una denuncia contra el dictador Pinochet por su responsabilidad en cr\u00edmenes de genocidio, tortura, secuestro y asesinato.<\/p>\n<p>El juez Guzm\u00e1n hab\u00eda sido criado en una familia tradicional y conservadora, integrada por militares que hab\u00eda celebrado el golpe con champagne el d\u00eda en que Pinochet se apoder\u00f3 del poder. Guzm\u00e1n y su esposa hab\u00edan experimentado dificultades para obtener medicamentos y otros art\u00edculos que necesitaban para sus beb\u00e9s durante los a\u00f1os de Allende, y cuando Pinochet asumi\u00f3 el poder, lo apoyaron esperando que la econom\u00eda y sus vidas mejorar\u00edan. S\u00f3lo m\u00e1s tarde, el juez Guzm\u00e1n comprendi\u00f3 la depravaci\u00f3n de las fuerzas de seguridad de Pinochet. Cuando el juez fue nombrado por primera vez para investigar los casos contra Pinochet en 1998, desconoc\u00eda la represi\u00f3n, y los detalles m\u00e1s oscuros de lo que hab\u00edan hecho las fuerzas de seguridad de Pinochet. Hasta ese momento, Guzm\u00e1n pensaba que el Ej\u00e9rcito era honesto, incapaz de cometer cr\u00edmenes tales como los comprendidos en las acusaciones que ahora enfrentaba. Cuando le denunciaron que los militares hab\u00edan matado a personas sin previo juicio, pens\u00f3 que aquellos relatos eran propaganda comunista, o incidentes aislados. Sin embargo, el Juez Guzm\u00e1n consider\u00f3 que su deber era investigar en todo caso esas acusaciones, y m\u00e1s tarde expresar\u00eda que aquello: &#8220;&#8230; abri\u00f3 los ojos de su alma &#8230;&#8221; La vida del juez Guzm\u00e1n cambi\u00f3 para siempre; perdi\u00f3 a sus amistades, dej\u00f3 de ir a la iglesia cuando sinti\u00f3 que era abandonado en el ostracismo, perdi\u00f3 su religi\u00f3n, \u00e9l y su familia tuvieron que enfrentar un gran peligro, y desde entonces, durante toda la investigaci\u00f3n, tuvo que ser acompa\u00f1ado por guardaespaldas.<\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s investig\u00f3, m\u00e1s creci\u00f3 el n\u00famero de casos. Guzm\u00e1n se dio cuenta de que ten\u00eda que acotarlos y decidi\u00f3 concentrarse en los cr\u00edmenes que se cometieron entre septiembre y octubre de 1973, es decir, el mes siguiente al golpe por la llamada &#8220;Caravana de la Muerte&#8221;, un escuadr\u00f3n de la muerte del Ej\u00e9rcito chileno.<\/p>\n<p>Dentro de sus funciones en la Corte de Apelaciones de Santiago como ministro de fuero, Juan Guzm\u00e1n acus\u00f3 a numerosos agentes estatales, principalmente de las Fuerzas Armadas chilenas, de cometer cr\u00edmenes contra los derechos humanos conforme al Derecho Internacional. En el contexto de varios hechos criminales contra los derechos humanos, tambi\u00e9n proces\u00f3 al ex dictador general Augusto Pinochet de tres diferentes casos criminales.<\/p>\n<p>En enero de 1998, se present\u00f3 una denuncia contra el ex dictador Pinochet, por los cr\u00edmenes de genocidio, tortura, asesinato y secuestro cometidos en 1976. Esta denuncia fue recibida por el juez Juan Guzm\u00e1n y trataba de la desaparici\u00f3n de un grupo de miembros del Partido Comunista que hab\u00edan tenido una reuni\u00f3n secreta en Santiago. Este delito de secuestro fue atribuido directamente a miembros de la polic\u00eda militar secreta (DINA). El caso fue llamado &#8220;Calle Conferencia&#8221;, ya que \u00e9ste era el lugar donde se celebrar\u00eda la reuni\u00f3n secreta. El jefe <em>de hecho <\/em>de la DINA en aquella \u00e9poca era el general Augusto Pinochet. El principal objetivo de la polic\u00eda secreta era destruir la estructura de los partidos marxistas, principalmente el Partido Comunista, y exterminar a sus miembros.<\/p>\n<p>En Chile, antes de esa audiencia llevada a cabo el juez Guzm\u00e1n en 1998, no se hab\u00eda tramitado ninguna denuncia criminal para investigar la responsabilidad de Pinochet en los cr\u00edmenes perpetrados por la dictadura. El juez Guzm\u00e1n acept\u00f3 la tarea de investigar estos cr\u00edmenes pese a las amenazas de muerte y de la todav\u00eda fuerte y dominante presencia pol\u00edtica del legado de Pinochet. Con gran tenacidad, Guzm\u00e1n comenz\u00f3 a citar a testigos emblem\u00e1ticos y a miembros de la DINA. Los abogados defensores invocaron la prescripci\u00f3n, pero el juez Guzm\u00e1n, con un brillante y audaz dominio jur\u00eddico, sostuvo que la prescripci\u00f3n no se aplicaba a los cr\u00edmenes de lesa humanidad, ni a los casos en que las v\u00edctimas hab\u00edan desaparecido y su paradero era desconpcido, y rechaz\u00f3 dichas objeciones para luego continuar con sus investigaciones. Una vez que el juez Guzm\u00e1n estableci\u00f3 que exist\u00eda suficiente evidencia para exigir el levantamiento del fuero de Pinochet, bas\u00e1ndose en su responsabilidad en estos cr\u00edmenes, present\u00f3 esta petici\u00f3n a la Corte de Apelaciones de Santiago, que la rechaz\u00f3 sumariamente.<\/p>\n<p>A pesar de este rev\u00e9s y de la continua presi\u00f3n pol\u00edtica para detener sus investigaciones, el juez Guzm\u00e1n sigui\u00f3 investigando el caso, entre muchos otros (doscientos cincuenta casos),<\/p>\n<p>visitando varios sitios donde los &#8220;enemigos&#8221; de la dictadura hab\u00edan sido enterrados secretamente. Orden\u00f3 excavar centenares de tumbas para exhumar los restos de miles de v\u00edctimas de violaciones de derechos humanos y desapariciones. Una de las consecuencias m\u00e1s terribles de las desapariciones forzadas sigue siendo la la imposibilidad de las familias de darse por enteradas de la muerte de los seres queridos y de dar a sus restos un adecuado entierro religioso o sagrado. La negaci\u00f3n de este derecho a los difuntos y a sus familias convierte a este crimen en una perpetua tortura para estos \u00faltimos. Por lo tanto, los esfuerzos del juez Guzm\u00e1n para llevar a cabo esta tarea de las exhumar las tumbas de las v\u00edctimas fueron fundamentales para honrar el valor esencial de la dignidad humana. Estas investigaciones no s\u00f3lo fortalecieron el caso contra Pinochet y la DINA, sino que tambi\u00e9n lograron devolver los restos de muchas v\u00edctimas desaparecidas a sus familias, permitiendo finalmente que los deudos pudieran poner fin a su terrible estado de dolor y angustia.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de exhumar muchos cuerpos e investigar numerosas tumbas desde el norte al sur de Chile, en el interior y en el mar, acusar a varios generales del Ej\u00e9rcito y otros oficiales, el juez Guzm\u00e1n present\u00f3 otras dos peticiones a la Corte de Apelaciones de Santiago para desaforar a Pinochet. Una vez que obtuvo con \u00e9xito el desafuero del ex dictador en los casos de &#8220;Caravana de la Muerte&#8221; y &#8220;Operaci\u00f3n C\u00f3ndor&#8221;, el juez Guzm\u00e1n pudo finalmente procesar al general Pinochet en ambos casos, acus\u00e1ndole como autor de los cr\u00edmenes de secuestro permanente y asesinato de casi un centenar de v\u00edctimas.<\/p>\n<p>La dictadura militar de Pinochet estuvo en el poder durante casi diecisiete a\u00f1os y durante este tiempo m\u00e1s de 3.000 personas fueron asesinadas, m\u00e1s de 1.200 desaparecieron, y casi 40.000 fueron torturadas. Cientos de miles perdieron sus empleos y fueron exiliados. Toda clase de derechos humanos civiles, pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales fueron cruelmente violados. Las desapariciones forzadas que la dictadura ejecut\u00f3 fueron cr\u00edmenes brutales que no dejaron rastro de los asesinatos, creando una forma permanente y duradera de terrorismo de Estado.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-1396\" src=\"http:\/\/www.edelstam.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/IMG_0058.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"394\" srcset=\"https:\/\/www.edelstam.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/IMG_0058.jpg 600w, https:\/\/www.edelstam.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/IMG_0058-300x197.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p>El juez Guzm\u00e1n fue uno de los primeros jueces en considerar que la amnist\u00eda de 1978 no era aplicable a los delitos de secuestro permanente. Argument\u00f3 que era imposible cubrir esos cr\u00edmenes con una ley de amnist\u00eda promulgada por Pinochet en 1978 (que cubr\u00eda los cr\u00edmenes cometidos entre 1973 y 1978), porque esos cr\u00edmenes no eran cr\u00edmenes instant\u00e1neos, sino permanentes. Finalmente, el juez Guzm\u00e1n estableci\u00f3 que ni la prescripci\u00f3n ni las amnist\u00edas pod\u00edan aplicarse a los cr\u00edmenes que investig\u00f3 debido a que eran cr\u00edmenes de lesa humanidad. El juez Guzm\u00e1n demostr\u00f3 una capacidad excepcional para analizar y manejar una situaci\u00f3n legal de gran complejidad e innov\u00f3 en la interpretaci\u00f3n frente a los obst\u00e1culos legales que opusieron los acusados, por ejemplo, en la aplicaci\u00f3n del principio non bis in \u00eddem, la prescripci\u00f3n y la amnist\u00eda de 1978. Sus importantes avances en la aplicaci\u00f3n de esos conceptos legales han sentado un precedente que ha sido utilizado por muchos fiscales y jueces progresistas, tanto en Chile como en el resto del mundo.<\/p>\n<p>El 10 de octubre de 1998 el general Augusto Pinochet fue procesado en Espa\u00f1a por el fiscal Carlos Castresana y el magistrado Baltasar Garz\u00f3n, por violaciones a los derechos humanos cometidos en su Chile natal. Fue arrestado en Londres seis d\u00edas despu\u00e9s y recluido por un a\u00f1o y medio hasta ser liberado por el gobierno brit\u00e1nico en marzo de 2.000. Pinochet fue autorizado a regresar libremente a Chile, donde a su llegada fue acusado por el juez Juan Guzm\u00e1n de la comisi\u00f3n de varios cr\u00edmenes, antes de morir el 10 de diciembre de 2006, sin haber sido condenado en ninguno de los casos. Su arresto en Londres lleg\u00f3 a la primera p\u00e1gina de los peri\u00f3dicos de todo el mundo, ya que no s\u00f3lo involucr\u00f3 al jefe de la dictadura militar que gobern\u00f3 Chile entre 1973 y 1990, sino que fue la primera vez que varios jueces europeos aplicaron el principio de jurisdicci\u00f3n universal, declar\u00e1ndose competentes para juzgar los cr\u00edmenes cometidos por ex jefes de Estado, a pesar de las leyes de amnist\u00eda locales.<\/p>\n<p><strong>Motivaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La motivaci\u00f3n del jurado del Premio Edelstam para otorgar el Premio Edelstam al <strong>juez Juan Guzm\u00e1n Tapia de Santiago<\/strong> es la siguiente:<\/p>\n<p>El juez Juan Guzm\u00e1n fue el primer juez asignado en Chile para resolver las acusaciones criminales formuladas en contra del ex dictador Augusto Pinochet Ugarte. Al principio parec\u00eda improbable que un juez conservador tramitara el caso con seriedad, pero estos temores poco a poco mostraron ser infundados. Cada vez m\u00e1s conmovido por las entrevistas con las v\u00edctimas y la abrumadora evidencia en contra del general Pinochet que \u00e9l descubri\u00f3, el juez atraves\u00f3 un proceso personal de comprensi\u00f3n, hasta que finalmente convenci\u00f3 a la Corte Suprema de desaforar a Pinochet. Luego, Guzm\u00e1n proces\u00f3 al ex-dictador por los cargos de secuestro y asesinato y llev\u00f3 a cabo investigaciones a lo largo del pa\u00eds para encontrar los restos de cerca de 1.200 prisioneros pol\u00edticos que a\u00fan se encontraban desaparecidos. Adem\u00e1s, estableci\u00f3 que el secuestro de personas que luego desaparec\u00edan era un crimen permanente que pod\u00eda ser perseguido, a pesar de amnist\u00edas y plazos de prescripci\u00f3n, hasta que se determinase el paradero del desaparecido. Guzm\u00e1n acus\u00f3 a un n\u00famero considerable de miembros de las Fuerzas Armadas. Demostr\u00f3 gran coraje civil llevando a cabo sus investigaciones. A pesar de amenazas a su persona, el juez Guzm\u00e1n abri\u00f3 un camino importante para la justicia en Chile que muchos jueces siguen hasta el d\u00eda de hoy. La Fundaci\u00f3n Edelstam reconoce la necesidad de legislaci\u00f3n internacional que promueva la obligaci\u00f3n de rendir cuentas por abusos en contra de los derechos humanos, la responsabilidad de los estados en que dichas violaciones ocurren y as\u00ed mismo, de la comunidad internacional, para establecer la justicia, garantizar la protecci\u00f3n de las v\u00edctimas y evitar la impunidad. La historia no debe repetirse.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>INFORMACI\u00d3N GENERAL SOBRE EL GANADOR DEL PREMIO EDELSTAM 2016: JUAN GUZM\u00c1N TAPIA Juan Guzm\u00e1n Tapia naci\u00f3 en el seno de una familia de diplom\u00e1ticos chilenos en San Salvador, El Salvador, el 22 de abril de 1939. Guzm\u00e1n fue juez y magistrado, y actualmente se desempe\u00f1a como abogado ejerciente. 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